Lo que se publica esta semana en la guía
Tres entregas que van de lo más urgente a lo más cotidiano: primero ordenar lo que ya está en el estante, después decidir qué hacer con lo que se vence y al final cuidar la caja y el trato con quien entra al local. Puedes leerlas en el orden que quieras; cada una funciona sola.
Inventario
Un método simple para saber qué tienes, qué se vende y qué se está quedando dormido en el estante
Muchos dueños de bodega conocen su negocio de memoria, pero cuando el local crece o entra un familiar a apoyar, esa memoria deja de alcanzar. Esta guía propone empezar con una sola hoja dividida por familias de producto: abarrotes, bebidas, limpieza, perecederos y otros. Se explica cómo contar una vez por semana, cómo marcar las diferencias entre lo que debería haber y lo que realmente hay, y cómo usar esas diferencias para decidir la próxima compra. También se incluye una rutina corta de quince minutos para revisar los productos de mayor rotación antes de abrir el local.
Leer la guía completa
Perecederos
Decisiones concretas para lácteos, panes, embutidos y frutas sin perder más de lo necesario
Los perecederos son la parte más delicada de una bodega o minimarket: se compran con frecuencia, ocupan espacio en frío y castigan la caja cuando no rotan. Este artículo revisa cómo separar los productos por vida útil corta, media y larga, y cómo ubicarlos en el anaquel según esa clasificación. Se proponen acciones concretas como armar combos con productos próximos a vencer, avisar a los clientes frecuentes por WhatsApp y ajustar el pedido al mayorista según el día de la semana. También se explica cómo registrar la merma para entender si el problema está en la compra, en la exhibición o en el precio.
Leer la guía completa
Compras y caja
Una rutina semanal para decidir qué comprar, cuánto y con qué proveedor
Comprar al mayorista es una de las decisiones que más afecta la caja de una bodega. Cuando se compra por costumbre o por impulso, el dinero se queda en productos que no rotan y luego falta para lo que sí se vende. Esta guía propone una rutina semanal: revisar el inventario, anotar lo que se agotó, separar lo urgente de lo conveniente y comparar precios entre dos o tres proveedores. También se explica cómo negociar plazos cortos, cómo aprovechar ofertas sin sobrecomprar y cómo llevar un registro simple de lo que se pidió a cada mayorista para saber cuál conviene más.
Leer la guía completa
Si recién empiezas, la primera entrega es la que más te va a servir. Las otras dos se leen mejor con la hoja de inventario ya armada sobre el mostrador.